Expotaku Zaragoza

Expotaku Zaragoza

Arranco este blog con una selección de las fotos que hice hace un par de semanas en Expotaku Zaragoza, un evento al que acuden aficionados al Manga, Anime, Cosplay y cultura japonesa, principalmente adolescentes.

Un compañero de La Colaboradora, Miguel Angel Aguilar, exponía allí sus orgánicos de acero, CROAC entre ellos. Aunque yo soy ajeno a este mundo, más allá de unos cuantos clásicos del cine japonés, sentía curiosidad y decidí darme una vuelta con mi estudio portatil. Quería ver lo que daban de si los disfraces (cosplay) y la pasión de estos jovenzanos. Y ya de paso, tantear la posibilidad de hacer rentable el estudio portatil en este tipo de eventos.

Una vez en el recinto de Expotaku Zaragoza vi que en el fondo de la sala colgaba una elegante lona negra, que utilicé como fondo en la sesión de la tarde. Esto me ha permitido dar algo de dinamismo a la selección de retratos al alternar las dos situaciones.

Los retratos: Conforme avanzaba la jornada me daba cuenta de que los poco más de 5 minutos que empleaba en cada modelo no me permitían ir más ayá de la propia representación del personaje, algo para lo que los protagonistas estaban bien adiestrados, salvo algún caso de mucha timidez. Esto no me convencía (quizás a ellos sí), los retratos eran predecibles. Poca miga y poco aporte personal al trabajo. Entonces apareció la chica vestida de Charlotte de Madoka Magica (retratos nº2 y nº16) y aluciné. Su expresión corporal, su mirada…aunque no hiciera nada. Sin yo decirle nada más que su posición ante los flashes. El retrato tenía otra fuerza, por lo menos eso me parecía a mí. La persona detrás del disfraz era la que me miraba y de repente todo cobraba otro sentido.

A partir de ese momento me dí cuenta de que tenía que cambiar de estrategia para conseguir algo parecido con el resto, aunque de entrada no me lo ofrecieran. Entre los disparos de retratos más predecibles intentaba hacer algúno de intención más cazadora, cuando el modelo había bajado la guardia. Complicado en una sesión de 5 minutos, sobre todo porque los chavales están encantados de dar rienda suelta a sus personajes. Lo que conseguí no está en este post (como mucho el de Megumi Shimizu, nº9 ) porque no mejoraba los retratos posados. Que esto al fin y al cabo tampoco está tan mal, me conformo con haber aprendido algo más acerca de esta interersante disciplina y de haber experimentado la sensación que se percibe cuando haces un retrato con algo especial.

No se si volveré a Expotaku Zaragoza, el reto del retrato apecete, aunque definitivamente queda fuera del ambito laboral.